Los daños estructurales en el puente internacional Francisco de Paula Santander han ocasionado pérdidas económicas y otras consecuencias para la comunidad que diariamente transita entre el municipio de Ureña y Cúcuta.
Yolanda Carrillo manifestó que una de las poblaciones más afectadas por esta situación son los adultos mayores. Indicó que, desde el pasado 2 de mayo, cuando se autorizó la suspensión del tránsito, muchas personas de la tercera edad deben caminar largos trayectos para llegar a sus citas médicas en el lado colombiano.
Además, comerciantes manifestaron que esta medida los ha afectado gravemente. Víctor Buenahora recalcó que los cierres intermitentes le han provocado pérdidas diarias de al menos 60.000 pesos.
Por su parte, transportadores de Cúcuta afirmaron también verse afectados por la disminución en el número de pasajeros. Agregaron que, en comparación con hace unas semanas, el flujo ha disminuido en un 50 %.
Asimismo, se conoció que algunos padres de familia se han visto perjudicados por este hecho. Geraldine Hernández destacó que para los alumnos que estudian en el barrio Escobal no está aplicando el transporte escolar, por lo que las familias se ven en la necesidad de llevar a sus hijos hasta los colegios.
Frente a este panorama, la comunidad pide que haya mayor agilidad en los trabajos que se están adelantando. De igual forma, ciudadanos enfatizaron que este hecho se habría evitado si anteriormente se hubieran realizado labores de mantenimiento en el puente.