El economista tachirense, Aldo Contreras, lamentó que a casi cuatro años de la reactivación de la frontera, las casas de cambio sigan siendo una deuda pendiente en el eje San Antonio – Ureña, y en el resto de la entidad andina.
Para el especialista en economía, el freno lo mantiene el Banco Central de Venezuela (BCV), el cual por falta de voluntad no ha permisado las casas de cambio, ya que tiene la autonomía para hacerlo mediante su directorio.
En la actualidad, recalcó, solo existen dos casas de cambio en la región que únicamente reciben remesas del extranjero y entregan dólares en efectivo cuando tienen, pero no aplican «el famoso menudeo y canje por efectivo».
En este sentido, alertó que este escenario ha provocado que la economía informal salga a flote con casas de cambio mediante Instagram y en los alrededores del terminal de pasajeros, que operan de forma clandestina.
Además del orden cambiario, Aldo Contreras enumeró los beneficios que traerían estos establecimientos: informar a la colectividad sobre el tipo de cambio diario, cuantificar la cantidad de pesos que circulan en la economía tachirense, generar empleos y pagar impuestos y tributos.
Recordó que el estado Táchira llegó a tener más de 120 casas de cambio antes del 2015.