“El éxodo venezolano no responde a una vocación migratoria tradicional, sino a una crisis humanitaria inédita. Millones de venezolanos han tenido que abandonar masivamente nuestro país huyendo de la destrucción institucional y de políticas destructivas implementadas durante más de 27 años”, alertó el exdiputado tachirense Freddy Kelly.
Ante el reciente anuncio del presidente de la República de Colombia, Abelardo de la Espriella, sobre el endurecimiento de los controles migratorios y la deportación de aquellos extranjeros que cometan actos delictivos en el territorio colombiano, diversas reacciones políticas y sociales se han hecho sentir en la región fronteriza.
A juicio de Kelly, las políticas de masificación migratoria de los últimos años se asemejan a lo que califica como “una estrategia deliberada para vaciar a la nación y expulsar a su propia población, obligando a millones de ciudadanos a buscar desesperadamente fuera de las fronteras la supervivencia que la propia tierra les negó”.
Si bien desde la perspectiva de la dirigencia tachirense se reconoce la necesidad institucional de poner orden, aplicar con firmeza el peso de la ley y proceder con deportaciones exclusivas contra los delincuentes que afectan la tranquilidad y la seguridad ciudadana de la hermana República de Colombia, el exparlamentario advierte sobre los peligros de generalizar este tipo de medidas coercitivas.
“Criminalizar de forma generalizada a una inmensa mayoría que es gente de bien, de trabajo y respetuosa de las normas, atenta contra los principios de hermandad”, recalcó Kelly durante su intervención sobre las nuevas directrices migratorias.