El derecho a la salud debe ser respetado por las entidades prestadoras de salud y atendido sin distingo de clase o estatus, esto es, que a nadie se le puede negar cuando intente acceder a él, así se trate de personas migrantes que estén en el territorio nacional. Lo anterior corresponde a la principal conclusión que dejó la Audiencia Defensorial sobre la protección fundamental a la salud y el estatus migratorio en esta frontera, convocada por la Defensoría del Pueblo y con presencia de todas las entidades que prestan servicio de salud en el departamento y del superintendente nacional de Salud, Ulahi Beltrán. La actividad tenía como propósito aunar esfuerzos y coordinar acciones para hacer que se cumplan los derechos al acceso oportuno a la salud y establecer cómo se están prestando los servicios de salud a la población migrante en esta frontera.