Con el paso de los días, los enfrentamientos en el Catatumbo son cada vez más intensos entre los grupos armados ilegales que delinquen en la zona y buscan apoderarse del control del territorio, una situación que ya es insoportable para las comunidades, pero también para las entidades territoriales, que ya no saben qué hacer ante la creciente ola de delitos.
Y es que, a los secuestros, extorsiones y ataques con drones, que tienen azotados a los habitantes de la subregión, ahora se suma el temor de que el conflicto se traslade a Cúcuta y su área metropolitana.
Ante esta situación, el gobernador William Villamizar ha reconocido, tal y como lo han dicho defensores de derechos humanos, que el conflicto armado está alcanzando niveles nunca antes vistos en la historia de la violencia, al menos en Norte de Santander, lo que le produce una gran preocupación.
De acuerdo con el balance más reciente del PMU sobre la situación del conflicto en el Catatumbo, hasta el 14 de abril había 173 homicidios, además de 101.883 casos de desplazamiento.
Frente a este panorama, George Quintero, secretario de Seguridad del departamento, declaró que había oficiado al Ministerio de Defensa la solicitud de hacer en la región un consejo de seguridad.