La guerrilla del ELN ejerce control absoluto sobre las entradas y salidas de Cúcuta, mientras que los policías enfrentan restricciones para movilizarse por algunas calles después de las seis de la tarde, ante el riesgo de ser atacados con armas y explosivos. La capital de Norte de Santander, según las autoridades, se proyecta como la primera ciudad del país en ser cooptada por la estructura delincuencial.
SEMANA accedió a informes reservados de la fuerza pública donde se describió el horror en el territorio: “El ELN controla los anillos viales. Hay sectores vedados para los uniformados”. Las zonas más críticas son las inmediaciones del centro comercial Jardín Plaza, Colinas del Tunal y la carretera que conduce al municipio de Zulia. De acuerdo con los testimonios recogidos por esta revista, en el día hay tranquilidad y en la noche se activa la gobernanza de los elenos.
Los criminales extorsionan bajo el disfraz de los impuestos a los camioneros y conductores de servicio público. Un alto funcionario de la Alcaldía de Cúcuta, quien pidió guardar su identidad, describió el panorama: “Como controlan los anillos viales, cobran a los mineros, a los carros de carga, a los empresarios y se encargan del tráfico de drogas en toda la zona fronteriza”.