El sector agropecuario del estado Táchira y de la región fronteriza se encuentra en alerta máxima debido a la distorsión económica causada por el peso colombiano. Edgar Medina, presidente de Asogata emitió un urgente llamado a las autoridades nacionales y regionales para que se prohíba de forma tajante el uso del peso en los estados fronterizos, medida contundente para frenar la especulación que asfixia a los productores de alimentos.
El vocero gremial denunció que ferreterías, tiendas agropecuarias y demás comercios indispensables para el mantenimiento de las unidades de producción han abandonado su actividad originaria para convertirse en casas de cambio informal. Esta práctica busca obtener abultadas ganancias mediante el diferencial cambiario, perjudicando directamente la economía de quienes producen la carne, la leche y los alimentos del estado y del país.
Medina explicó que la crisis se profundizó en los últimos dos meses debido a la manipulación en la relación peso-dólar en la zona limítrofe:
Esta pérdida de casi el 25% en el valor del cambio hace inviable la compra de insumos, repuestos y maquinaria para las fincas.
Frente a este escenario, el presidente de Asogata solicitó la intervención inmediata de la Presidencia de la República, ministerios del área y de los gobernadores de Táchira, Apure y Zulia. La exigencia principal del gremio es la erradicación del peso en la dinámica comercial local.