Dos terremotos de gran magnitud sacudieron países vecinos de Sudamérica con apenas seis semanas de diferencia, encendiendo las alarmas y generando interrogantes entre la población sobre una posible relación entre ambos fenómenos. Sin embargo, especialistas y agencias sismológicas aclararon que se trata de eventos originados por estructuras geológicas completamente distintas.
El primer evento ocurrió el pasado 24 de junio en Venezuela, donde un doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 golpeó con menos de un minuto de diferencia el norte de ese país. Seis semanas después, este lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, un sismo de magnitud 7.4 y con una profundidad cercana a los 100 kilómetros sacudió a Colombia, teniendo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. Este último movimiento causó daños importantes en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca y Risaralda, donde los equipos de emergencia aún evalúan los estragos y buscan personas atrapadas.
A pesar de la alarmante cercanía temporal, Darío Rivera, sismólogo entrevistado por N+ Univision, descartó de forma tajante un vínculo directo entre ambos sucesos. «Son fallas totalmente distintas. Entonces desde ahí ya descartamos de que haya un vínculo con Japón, con Venezuela, porque los mecanismos son totalmente distintos. Los rompimientos son diferentes», explicó el experto.