El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) alertó este sábado de que los refugiados y solicitantes de asilo venezolanos en Trinidad y Tobago continúan siendo vulnerables a los abusos, la explotación y enfrentan multitud de problemas. «La mayoría de ellos no pueden regularizar su situación migratoria, matricularse en instituciones educativas oficiales, acceder a atención médica ni trabajar legalmente», agregó. En este sentido, Acnur hizo hincapié en que «cuando sea inevitable, los gobiernos deben garantizar el acceso sin trabas a asistencia y asesoramiento jurídico». Asimismo, el alto comisionado dijo que estaba dispuesto a ayudar al Gobierno «a establecer mecanismos de acogida que ofrezcan alternativas a la detención de refugiados y migrantes». Un total de 16.523 venezolanos recibieron por primera vez un permiso del Gobierno de Trinidad y Tobago en 2019 que les permitía vivir y trabajar en el país caribeño y que fue prorrogado, pero sin cumplir las expectativas