La guerra territorial en la región del Catatumbo, entre disidencias del Frente 33 de las FARC y el ELN continúa dejando graves consecuencias para la población civil. De acuerdo con lo informado por el Alto Consejero para la Paz de la gobernación de Norte de Santander, Luis Fernando Niño, más de 1.100 niños no han podido regresar a las aulas al detectarse que en 17 escuelas hay instaladas minas antipersona.
En entrevista con Caracol Radio, el funcionario explicó que el panorama que se vive en la región del Catatumbo continúa siendo muy complejo. “La situación no ha cambiado mucho”, explicó.
Niño dio a conocer que, durante el empalme regional adelantado con el presidente electo Abelardo de la Espriella en la Cúpula Chata, desde su despacho se le entregó un completo balance de la guerra que se vive en el Catatumbo.
Según explicó el Alto Consejero para la Paz de Norte de Santander, esta situación representa una grave vulneración del Derecho Internacional Humanitario, ya que limita el derecho a la educación, la libre movilidad y afecta directamente a la población civil, especialmente a niños y adolescentes.