El ataque contra un campamento del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el estado Apure, presuntamente ejecutado por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana el 30 de octubre, habría contado con apoyo de drones e inteligencia facilitada por Estados Unidos, según investigación publicada por The New York Times.
Cuatro funcionarios estadounidenses consultados por el diario confirmaron la participación de Washington en el operativo militar de la FANB. Aunque se desconoce quién manejó los drones utilizados durante el bombardeo, una de las fuentes señaló que el modelo es operado habitualmente por el ejército estadounidense.
De acuerdo con la organización de derechos humanos Fundaredes, la operación contra el campamento del ELN en Apure, en una zona rural cerca de la frontera con Colombia, dejó al menos 23 muertos y múltiples heridos.
Presuntamente la instalación funcionaba como un centro de distribución de cocaína.
Conforme a las investigaciones citadas por The New York Times, organizaciones guerrilleras de origen colombiano lograron establecerse en territorio venezolano. Su permanencia les permitió ampliar operaciones vinculadas con el narcotráfico, así como la explotación ilegal de minerales y el control de corredores en la frontera.