Sandra Guzmán, presidenta de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac – Capítulo Cúcuta), enumeró las deudas que siguen pendientes a cuatro años de la reactivación fronteriza.
Guzmán empezó con la báscula en el puente internacional Atanasio Girardot, el cual va a cumplir el próximo 1 de enero cuatro años de su inauguración y sin la instalación de este aparato, indispensable para las exportaciones e importaciones.
Otro punto que trajo a colación es el tema cambiario, el cual se debe cristalizar o fortalecer para que las operaciones no se vean truncadas.
Puso como ejemplo el departamento de Norte de Santander, donde siguen activos los actores al margen de la ley y «eso puede provocar trabas para poder pasar o que nos cobren».
Además, hizo referencia a lo que sale de carga por Colombia hacia Venezuela al recalcar que las exportaciones propias del vecino país están por debajo de las que vienen de terceros países y usan como puente cualquiera de los tres tramos binacionales.
Sandra Guzmán es consciente de la necesidad de que los puentes internacionales estén abiertos las 24 horas y no por lapsos que afectan directamente al turismo.
En torno a las trochas, señaló que se trata de la aduana verde que se habilitó durante los años de cierre de los puentes internacionales.«Todavía hay empresas venezolanas que adquieren los productos, reciben su factura y prefieren cruzarlos por las rutas sinuosas».