La conciencia nacional, trastocada o convertida en opinión pública, hace de la frontera un escenario colindante con la fantasía; se ha creado un mito, por tanto una visión sesgada. Se asocia la frontera a lo perverso, es la historia de la frontera mala, que destaca elementos de signo negativo y no reconoce la circulación de los variados flujos humanos, comerciales y otros, que cruzan en diversas direcciones el límite internacional. Esa posición no tiene sustento científico.
Toda percepción de la imagen o idea que los grupos sociales tienen sobre un fenómeno, como el caso que referimos, ha sido creada, inducida. Ahora no vamos a referirnos a esto. Este día nos parece conveniente comentar acerca de la imagen que presentan quienes declaran sobre la frontera, para acercarnos a sus concepciones sobre la misma.