La desinformación se ha convertido en un elemento estructural del debate público en redes sociales, y la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter, no escapa a esta tendencia. Así lo revela el estudio Entre el ruido y los datos, presentado en Madrid por Fad Juventud con motivo del Día de la Internet Segura.
El informe concluye que casi el 20 % de las publicaciones analizadas en esta red social contienen algún tipo de contenido engañoso, una cifra que pone de manifiesto la magnitud del problema en el ecosistema digital contemporáneo.
Entre todos los temas examinados, la inmigración destaca como el ámbito más afectado por la desinformación. Según el estudio, la mitad de las publicaciones relacionadas con personas migrantes contienen información falsa, tergiversada o manipulada, un porcentaje que los investigadores califican de alarmante.
Los mensajes desinformadores tienden a generalizar hechos aislados, distorsionar estadísticas, vincular sin pruebas a la población migrante con delitos y alimentar narrativas de amenaza cultural. Para reforzar estos prejuicios, se utilizan datos inventados, cifras obsoletas o interpretaciones sesgadas que buscan provocar miedo, rechazo o alarma social. Esta dinámica contribuye a consolidar estereotipos negativos y dificulta un debate racional sobre un fenómeno complejo y multifacético.