La confrontación armada entre el Eln y el Frente 33 de las disidencias de las Farc ha sumido al Catatumbo en una de las crisis humanitarias más graves del país, con impactos devastadores sobre la población infantil, el respeto al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y la libre movilidad de las comunidades rurales.
Las cifras son contundentes: más de 90.000 personas desplazadas, al menos 30.000 confinadas, más de 1.000 niños y niñas sin acceso a la educación, 166 homicidios, un promedio de 1,4 hechos violentos diarios durante 2025 y 84 afectaciones por ataques con drones cargados con explosivos. Los datos, presentados por Vivamos Humanos y la Mesa Humanitaria del Catatumbo, ubican a la subregión como la más afectada humanitariamente en Colombia.