El sector de La Parada, en el municipio fronterizo de Villa del Rosario en Colombia, se consolidó como el epicentro informativo para la prensa mundial tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Desde el fin de semana, más de 70 corresponsales y equipos técnicos de diversos medios internacionales se han desplegado en la zona para reportar minuto a minuto el impacto de los acontecimientos en territorio venezolano.
Para garantizar el orden y la protección en el casco central de la localidad colombiana, el Ejército de Colombia ha dispuesto un operativo de vigilancia que incluye la presencia de tanquetas y funcionarios en puntos estratégicos.
A pesar del inusual movimiento mediático y militar, el paso fronterizo no ha sufrido interrupciones; el flujo de personas y mercancías se mantiene bajo los horarios y dinámicas habituales en los cuatro puentes binacionales: Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Unión y Atanasio Girardot.
Mientras la prensa narra la transición política desde el borde fronterizo, las comunidades de Táchira y Norte de Santander intentan mantener su ritmo cotidiano.
La operatividad de los puentes y la reanudación de los vuelos comerciales envían una señal de estabilidad logística en una región que históricamente ha sido el termómetro de las crisis en el país caribeño.