El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió este lunes 07 de septiembre a Estados Unidos que detenga la expulsión de migrantes hacia países donde «pueden sufrir daños irreparables», incluido Haití.
Asimismo, reclamó a las autoridades estadounidenses que garanticen un proceso legal y justo para los migrantes que son expulsados hacia terceros países y que tengan la posibilidad efectiva de impugnar las decisiones antes de que estas sean ejecutadas.
Durante la inauguración de la 63ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Türk informó que desde su última presentación sobre esta situación, realizada a finales de junio, cuatro personas más han muerto bajo custodia migratoria estadounidense.
Con estos nuevos fallecimientos, el número de migrantes que han muerto mientras permanecían bajo custodia de las autoridades estadounidenses asciende a 23 en lo que va de 2026, según detalló el alto comisionado.
La advertencia se produce en un contexto de creciente preocupación de organismos de la ONU por las expulsiones desde Estados Unidos hacia terceros países, especialmente cuando estos no ofrecen garantías suficientes para proteger la integridad y los derechos de los migrantes.
La ONU también ha expresado inquietud por las dificultades que enfrentan algunas personas para impugnar su expulsión antes de que esta se produzca, una situación que, según Türk, puede exponerlas a graves consecuencias si son enviadas a lugares donde su seguridad no está garantizada.