En América Latina y el Caribe hay aproximadamente unos 6,9 millones de venezolanos con vocación de permanencia en estos países, pero en el mundo son alrededor de 7,9 millones convirtiéndolos en el segundo desplazamiento más grande del mundo. De este grupo, Colombia concentra a 2,84 millones de migrantes provenientes del vecino país, siendo la nación de la región que mayor número de venezolanos ha recibido.
Más allá de la documentación de las cifras, que son importantes, en el análisis hecho en el estudio ‘Gestión migratoria en Colombia: perspectivas, enfoques y legados (2022-2026)’ hay que resaltar que durante estos últimos 10 años el país tuvo que reconocer el cambio de la naturaleza de la diáspora venezolana, la cual pasó de ser una población transitoria para convertirse en una población con vocación de residencia a largo plazo.
El mayor desafío para Colombia es que ya no solamente es un país receptor, sino que ahora además de trabajar en procesos de regularización debe apostar por políticas de Estado que permitan integrar a una población que permanecerá en la nación y que participa en sus sistemas educativo, laboral, sanitario, financiero y de protección social.