Acompañados de niños se ven todos los días a indígenas yukpa en las calles de Cúcuta pidiendo dinero para cubrir sus necesidades básicas. Esta población, oriunda de la Serranía del Perijá, en Venezuela, cumple 15 años en la capital de Norte de Santander, en medio de desafíos y un proceso de adaptación.
Para Elwin Rincón, uno de los caciques de la comunidad, ante la falta de un empleo formal, varios de ellos se ven en la necesidad de salir a pedir dinero y dedicarse a otras actividades informales en la ciudad. Entre las labores que desempeñan desde hace años, se encuentran la venta de leña, el reciclaje y la elaboración de artesanías y canasta.
Con el producido de estos oficios obtienen los recursos para poder comprar sus alimentos en el asentamiento en el que viven, en el barrio El Nuevo Escobal.
Asimismo, voceros de la población yukpa aseguran que estas labores empezaron a ejercerlas una vez llegaron a Cúcuta, porque en Venezuela se dedicaban, en su mayoría, a trabajar en la siembra de maíz, yuca y plátano.
De igual forma, señalan que aunque han recibido servicios de apoyo por parte de las autoridades, son necesarias más inversiones y programas para superar su difícil situación.