Alrededor de 1.900 viajeros se registraron en la semana que acaba de cerrar en el aeropuerto Cipriano Castro de San Antonio del Táchira, lo que representa una caída de más del 50% si se compara con los 4.200 usuarios que contabilizaba por semana antes del doblete sísmico.
A partir del 24 de junio, día en el que los dos terremotos sacudieron el centro de Venezuela, la operatividad del aeropuerto mermó en su totalidad en vista de que los vuelos fueron suspendidos por la emergencia que vive el país, y por las afectaciones en el puerto aéreo Simón Bolívar de Maiquetía, el principal del país.
Con el transcurrir de los días, el aeropuerto de frontera ha ido retomando parte de sus frecuencias. Estelar, por ejemplo, logró rehabilitar las dos frecuencias a Porlamar, los miércoles y sábados; y cambiar hacia Valencia los vuelos que estaban previstos para Caracas los lunes, miércoles, viernes y sábados.
Turpial mantiene operativas sus dos rutas a Valencia los lunes y viernes, mientras que Conviasa ha logrado reactivar algunas frecuencias a Valencia y la de Barquisimeto los domingos.
Rutaca no ha conseguido reactivar ninguna de sus ocho frecuencias en la pista de San Antonio: dos a Barquisimeto, dos a Valencia y cuatro a Caracas, influyendo enormemente en la baja dinámica.
Se espera la pronta reanudación total de los vuelos en una pista estratégica para el país y la más importante del Táchira.