Ante la proximidad de las elecciones presidenciales en Colombia, cuya primera vuelta está prevista para el 31 de mayo, Juan Carlos Palencia y Arturo Molina, dirigentes políticos del estado Táchira, manifestaron su profunda preocupación por las restricciones en los pasos fronterizos. Recordaron que, en procesos anteriores, el cierre de los puentes ha empujado a la población a utilizar vías irregulares, poniendo en riesgo su integridad física.
“Vimos cómo el pasado 8 de marzo, la gente, desesperada por ejercer su derecho, tuvo que lanzarse al río Táchira en balsas improvisadas o cruzar por trochas peligrosas para llegar a centros de votación en Villa del Rosario y el Escobal”, denunció Palencia.
Ante esta realidad, la propuesta es clara: La creación de un canal humanitario por cualquiera de los puentes internacionales que conectan al Táchira con el Norte de Santander.
Según los dirigentes, los ciudadanos no están dispuestos a renunciar a su centro de votación, no solo por convicción democrática, sino por el temor a perder beneficios sociales fundamentales como el Sisbén o las ayudas para los adultos mayores de la tercera edad.
Palencia y Molina hicieron un llamado a las autoridades nacionales y regionales para que asuman su responsabilidad. La exigencia es doble: Primero, garantizar la movilidad de los votantes para finales de mayo y junio; y segundo, presentar un plan serio de recuperación eléctrica que permita a la frontera volver a ser el eje económico más vibrante de la región.