La Casa de Alojamiento Temporal de San Antonio del Táchira, en el municipio fronterizo Bolívar, es una de las sedes más emblemáticas en la atención de la población migrante, ya sea para los que van de salida o los que están retornando.
Esta sede funciona donde antiguamente era la casa parroquial. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), restauró la estructura y, desde el 2021, abrió sus puertas para los migrantes más vulnerables que arriban a la zona para seguir con su ruta.
Según fuentes consultadas, al día suelen atender entre 50 a 90 personas con alimentación, asistencia primaria en salud, asesoría legal y psicosocial. Además, dan la opción de alojamiento por tres noches, si así lo requiere el grupo familiar o el ciudadano que lo solicite.
Integrantes del Observatorio de Investigaciones Sociales en Frontera (Odisef), con permanencia en el terminal de San Antonio, abordan a la población migrante para ofrecerles el servicio de la casa de alojamiento.
«Si ellos desean usarlo, hacemos los enlaces y un vehículo los lleva hasta el sitio mientras toman un respiro para continuar con su ruta».
«En la actualidad, son más los retornados que estamos atendiendo en la casa de alojamiento que los que van de salida», recalcó la fuente que, por razones institucionales, no puede ser identificada.
No al estilo de una casa de alojamiento temporal, pero sí con enfoque en la atención migrante está el Centro de Atención Humanitaria de Salud Margarita, ubicado en el corazón de La Parada, en el municipio de Villa del Rosario, cerca del ambulatorio del barrio.