El economista tachirense, Aldo Contreras, indicó que la activación de las estaciones de Abastecimiento de Combustible para Exportación Fronteriza (ACEF), vuelve a poner al Táchira como un estado experimento.
Precisó que cuando en el Táchira se dan estos aumentos en el precio del combustible, es porque se estaría empleando el termómetro económico y de reacción social para ver si los ciudadanos se acogen al precio y «de algún modo aumentar el combustible a nivel nacional».
Desde el pasado 1 de febrero, en la frontera se habilitaron tres bombas bajo la modalidad ACEF: una en San Antonio (La 56) y dos en Ureña (Récord y 95), las cuales funcionan de lunes a domingo, de 6:00 a.m. a 9:00 p.m., a 3.600 pesos el litro de gasolina o en 0.91 centavos de dólar.
Cree que ante este escenario, los habitantes de frontera son los afectados ya que tendrán que hacer frente a costos operativos de combustible más altos. «Sin embargo, hay que ver cómo se desarrolla la medida en los próximos días y si la oferta de combustible es suficiente tal vez para atender la demanda seguramente de vehículos colombianos que obtienen un pequeño ahorro del 15 al 20 % en relación con lo que pagan en el vecino país»
Otro punto que prevalecerá a juicio del economista, es la calidad y octanaje del combustible, los cuales serán parte esencial para que los colombianos decidan si vale la pena o no abastecer en las estaciones ACEF del eje San Antonio – Ureña.