La compleja situación de orden público que se registra en el Catatumbo, tras los bombardeos del Ejército contra el ELN que dejan como resultado hasta el momento siete guerrilleros neutralizados, está generando graves inconvenientes para las comunidades campesinas, civiles e indígenas que están en medio de este panorama.
Ante este escenario, la Defensoría del Pueblo ha confirmado que mantiene un seguimiento y acompañamiento permanente a las comunidades, en coordinación con autoridades locales y actores humanitarios, para contribuir a la prevención de riesgos y acompañar a las comunidades.
De igual forma, la defensora del Pueblo, Iris Marín, señaló que hacen una exhaustiva revisión, para que no se hayan presentado afectaciones a menores de edad, en medio de los bombardeos.
Alistar las medidas humanitarias que sean necesarias para atender a la población civil que pueda sufrir desplazamiento forzado, confinamiento u otras afectaciones.
El alcalde Ocaña, Emiro Cañizares Plata, mostró su preocupación ante la posibilidad de que el municipio sea nuevamente epicentro del fenómeno de desplazamiento ante el recrudecimiento de la guerra en el Catatumbo.
Según el puesto de mando unificado, Ocaña ha recibido más de 19 mil desplazados desde el pasado 16 de enero de 2025.