El transporte de carga volvió a encender las alertas en Colombia en uno de los momentos más sensibles del año. A pocos días de Navidad, cuando el movimiento de alimentos, insumos y mercancías se intensifica, la seguridad en las carreteras se convirtió en una preocupación central para un sector que hoy opera bajo amenaza constante y con márgenes de riesgo cada vez más altos.
La declaración de un paro armado por parte del ELN, vigente entre el 14 y el 17 de diciembre, profundizó un escenario que los transportadores venían advirtiendo desde hace meses. De acuerdo con Fedetranscarga, la medida ilegal buscó frenar la movilidad y afectar de manera directa la cadena logística nacional, un golpe que no solo impacta a las empresas transportadoras, sino al abastecimiento de los hogares y a la estabilidad económica del país.