Pavel Rondón, presidente de la Fundación de Estudios de Fronteras, Integración y Desarrollo (Fundefid), insistió en la creación de una ciudadanía fronteriza y en implementar la inteligencia artificial en las aduanas y alcabalas.
Rondón aseguró que esta ciudadanía le garantizaría a los habitantes de frontera movilizarse por ambos países sin trabas para desarrollarse en nichos laborales y educativos. «Se adoptó parcialmente con los carnets que crearon en un momento Venezuela y Colombia», destacó.
Dejó por sentado que esa cédula permitiría que los interesados trabajen y estudien sin contratiempo alguno. «En el Tratado del Pombo Michelena, ya se hablaba que los habitantes de una parte podían ir al otro lado a trabajar, estudiar y a vivir», detalló.
El también politólogo, subrayó la necesidad de incluir la inteligencia artificial en frontera para que los funcionarios no tengan que estar revisando cédula por cédula en cada carro, lo que provoca las largas colas en la actualidad.
Otro punto esbozado por el profesor universitario es el efecto que aún se siente en el eje San Antonio del Táchira – Ureña, por los siete años que duraron cerrados los puentes internacionales Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Atanasio Girardot y Unión,