Un total de 98 ciudadanos venezolanos fueron expulsados de Colombia y entregados a las autoridades migratorias de Venezuela tras ser catalogados como un «alto riesgo para la seguridad comunitaria» por sus presuntos vínculos con actividades delictivas, según informaron las autoridades colombianas.
Durante el despliegue, los expulsados fueron trasladados en dos vuelos de la Fuerza Aérea Colombiana —con el respaldo del Ejército Nacional— hacia la ciudad fronteriza de Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander, donde quedaron a disposición de los organismos migratorios venezolanos.
El análisis sobre la población objeto de la medida determinó que el 80 % de los ciudadanos se encontraba en situación migratoria irregular. Asimismo, las verificaciones permitieron ubicar a dos personas con órdenes de captura vigentes en territorio colombiano —una por tráfico de estupefacientes y otra por concierto para delinquir—, quienes pasaron a la orden de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.