Por Mario de Jesús Zambrano Miranda.
Tres décadas de prevención no han movido la prevalencia mundial de la violencia sexual contra la niñez. En Colombia, la estadística registrada de explotación sexual comercial dibuja un mapa donde Norte de Santander pesa poco en volumen, pero mucho en perfil: trata sexual diez veces el promedio nacional, un corredor metropolitano que concentra los casos y una capacidad de imputación atípicamente baja.






