Su visita a la ciudad de Cúcuta, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, la cerró en el puente internacional Atanasio Girardot, punto binacional desde donde recalcó la necesidad de garantizar un espacio seguro para las personas de bien, en el que no tengan cabida los criminales.
«Colombia debe ejercer plenamente su soberanía, controlar su territorio y hacer respetar sus fronteras», prosiguió de la Espriella en compañía de otras autoridades nacionales, militares y policiales, tras el lanzamiento de la campaña militar y policial Esparta.
Aclaró que las medidas no están dirigidas a las personas honestas que cruzan frontera, sino hacia aquellas organizaciones terroristas que pretenden controlar los pasos fronterizos. «Vamos a ejercer el control en nuestras fronteras».
El primer mandatario colombiano, especificó que, del 7 de agosto al 30 de octubre, se registró cerca de un millón de movimientos de entradas y salidas, cifra que permite comprender la trascendencia de los pasos internacionales.
En torno a las medidas de control migratorio, puntualizó que, entre el 7 de agosto y 29 de octubre, se realizaron en toda Colombia 812 deportaciones y expulsiones de extranjeros. De esos procedimientos, 492 obedecieron a razones de seguridad nacional, orden público o requerimientos de Interpol.
Abelardo de la Espriella reiteró que la frontera debe ser un espacio seguro para todas las personas, y no a merced de todos los criminales.