Un preocupante desplazamiento masivo ha sacudido la región del Catatumbo, en Norte de Santander. Alrededor de 80 familias campesinas se han visto forzadas a dejar sus hogares en la zona rural de San Calixto, refugiándose en el municipio vecino de El Tarra. La causa de esta migración es la escalada de violencia en la región, que incluye enfrentamientos armados y ataques con drones cargados de explosivos, lo que ha puesto en grave riesgo a la población civil.
Los habitantes desplazados provienen de diversos sectores, incluyendo El Progreso, Playitas, La Azulita, La Cristalina, La Fortuna y La Primavera. La violencia en estos lugares se ha intensificado tanto que las familias no han tenido más opción que abandonar sus tierras, buscando protegerse a sí mismos y, sobre todo, a los niños y mujeres.
Un líder comunitario de La Azulita, ahora desplazado, afirmó vehementemente que los campesinos no están relacionados con el conflicto armado. Su huida es una medida desesperada para evitar quedar atrapados en medio de los ataques. «Las víctimas han sido la población civil; por eso tenemos el deber de salvaguardar las vidas de nuestros niños, las mujeres y todos nosotros», subrayó.