Detrás de cada niño que encuentra un espacio digno para jugar, cada estudiante que recibe alimentación en su colegio y cada familia que accede a atención médica especializada gratuita para sus hijos, hay acciones de fondo que han ayudado a construir un mejor futuro para las nuevas generaciones de Norte de Santander.
Durante los últimos 19 años, el departamento ha consolidado iniciativas dirigidas a la protección de la infancia y la adolescencia, con resultados que abarcan desde la recreación y la educación hasta la salud, la nutrición y el acompañamiento a las comunidades más vulnerables.
Una de las apuestas recientes es Brújula 2026, que llegó a cerca de 14.000 niños y niñas con jornadas recreativas y pedagógicas en distintos municipios, promoviendo el derecho al juego, la integración familiar y los entornos protectores.
A esta estrategia se suma Creciendo en Paz, que entre abril de 2025 y abril de 2026 benefició a más de 19.000 niños, niñas y adolescentes en casi todos los municipios, mediante actividades de estimulación temprana, crianza positiva, nutrición y prevención del trabajo infantil.